Dicta el historial, no lo teclees
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La escena
Son las 20:10 y El Roble ya solo respira por el cian del rótulo, que entra de la calle Olmos y tiñe de azul la sala. La Dra. Marta sigue en su mesa con la bata puesta. Roble, el gato, se ha tumbado encima de la caja de fichas de cartulina —como cada noche que ella se queda de más, como si supiera—. Los historiales de la mañana los cerró a mediodía, comiendo de pie entre cita y cita; pero la tarde han sido tres horas a pie de consulta, sin sentarse, sin parar ni para ir al baño —seis casos largos, uno detrás de otro—, y ahora, por fin en la silla, le quedan esos seis a medio escribir. El cursor parpadea en el primero: la otitis de Toby, el mestizo de don Ramón, la de las cinco que se alargó. Teclea con dos dedos, despacio, intentando reconstruir qué palpó, qué decidió. Pero los detalles se difuminan: ¿era la oreja izquierda o la derecha? Se aprieta el puente de la nariz, los ojos cerrados un segundo de más. En el móvil, un mensaje de Carlos sin contestar: "¿Ceno yo o te espero?". Y Marta hace, otra vez, la cuenta de siempre: o se queda una hora larga a dejarlos bien, o se va a casa y los acaba después de cenar, o los rellena deprisa y a medias —y eso sí que no, no con sus pacientes—. Lo que hizo bien en la consulta —escuchar, explorar, decidir— se le escapa ahora entre las teclas. Y aún quedan cinco.
El empujón
No está tan sola como cree. Hugo, que daba por hecho que se había ido hace rato, sigue en la trastienda ordenando el material de mañana; oye el tecleo de dos dedos y asoma. La ve: la bata aún puesta, el puente de la nariz entre los dedos, la pila de fichas. Otras veces le habría soltado lo de siempre —que hay una forma más rápida, que se lo enseña cuando quiera—, y Marta lo habría despachado con un "ahora no, Hugo". Ha aprendido que con ella el discurso no entra. Así que no dice nada de eso: arrastra una silla, se sienta al lado y coge la ficha de Toby. "Déjame. Esto lo vemos rápido, ni te lo explico." Y lo hacen juntos —ella habla, cuenta la otitis en voz alta como se la contaría a un residente; él solo sostiene el móvil—. Treinta segundos. La herramienta le devuelve el historial ordenado: motivo, exploración, plan. En dos minutos el primero está cerrado, listo para copiar. Marta no dice nada. Mira la pantalla, luego las cinco fichas que quedan, luego otra vez la pantalla. (Llevaba semanas despachando a Hugo con esto. Esta noche se calla.)
La tarea de cada día
La prueba de fuego no es esa noche, con Hugo al lado. Es al día siguiente, ella sola, entre la consulta de las once y la de las once y cuarto. Y ahí aparece lo que ningún vídeo enseña: la fricción. No es magia. El micro la pilla hablando demasiado rápido y hay que repetir un trozo; entra una urgencia y lo deja a medias; el de las once y cuarto ya está en la sala. La primera vez tarda casi lo mismo que tecleando, y está a punto de mandarlo a paseo. Pero a la tercera ya le ha cogido el aire, y a media mañana lleva tres historiales cerrados que otro día se habría llevado a casa. No es que la herramienta sea milagrosa: es que, por fin, el papeleo cabe dentro de la jornada. Y Marta apunta una cosa para sí misma, casi como una orden de las suyas: estos cinco minutos —los que le devuelve hablar en vez de teclear— hay que protegerlos. Reservarlos en la agenda como si fueran un paciente. Porque si no, se los come el día, igual que se lo ha comido todo hasta ahora.
El desbloqueo
No teclees. Habla. Coges el móvil y le cuentas el caso a la IA como a un colega: "Perro, pastor alemán, ocho años, viene por…". Pulsas el micro, hablas treinta segundos, y la IA lo devuelve como historial estructurado: motivo, exploración, diagnóstico, plan. Una herramienta, una idea: hablar es más rápido que teclear. Tú sigues decidiendo todo.
2:48Audio en español · subtítulos en español, inglés y portugués.
Hazlo tú en 4 pasos
- Abre la app de IA en el móvil (en el vídeo lo hacemos con ChatGPT; vale igual Gemini o Claude) y empieza un chat nuevo.
- Pega el prompt base una vez y guárdalo.
- Pulsa el micro y dicta el caso como a un colega: especie, edad, motivo, exploración, diagnóstico, plan.
- Revisa el historial estructurado, corrige y cópialo a tu programa de gestión.
Truco: deja el prompt base en las notas del móvil para tenerlo siempre a mano.
El prompt · cópialo
Eres mi asistente para redactar historiales clínicos veterinarios.
Te voy a dictar un caso hablando con naturalidad, en desorden.
Conviértelo en un historial clínico estructurado, claro y profesional, con estos apartados:
- Motivo de consulta
- Exploración física
- Diagnóstico (o diagnóstico presuntivo)
- Plan / tratamiento
- Recomendaciones para el propietario
Reglas:
- Usa solo la información que te doy. No inventes datos, dosis ni hallazgos.
- Si falta algo importante, déjalo indicado como "[pendiente]" en vez de rellenarlo.
- Lenguaje clínico, conciso y legible. Español de España.
- No incluyas nombres de propietarios ni datos personales identificables.
Cuando estés listo, dime "adelante" y empiezo a dictar.Da una vuelta más: conviértelo en tu GPT
El paso de arriba ya funciona desde hoy. Pero si vas a hacerlo cada día, lo lógico es no volver a pegar el prompt nunca: créate un GPT con ese prompt ya dentro. Luego solo abres tu asistente "Historiales El Roble", pulsas el micro y dictas.
- En ChatGPT: Explorar GPT → Crear.
- Pega el prompt base de arriba como instrucciones del GPT.
- Ponle nombre, guárdalo y fíjalo arriba para tenerlo a un toque.
El aperitivo: la misma idea existe en cada app —GPT en ChatGPT, Gem en Gemini, Proyecto en Claude—. A construirlo bien le dedicamos una píldora entera más adelante; hoy no es el tema.
Antes → Ahora
10 min tecleando cada historial, a deshora.
menos de 3 min: dictas, revisas, copias. Por paciente.

Antes de empezar
Protege los datos: nada de nombres de propietarios, teléfonos ni datos identificables en un LLM genérico. Anonimiza siempre.
- La IA es soporte, no sustituye tu criterio. El historial es tuyo: léelo antes de guardarlo.
- Revisa siempre lo que devuelve (dosis, lateralidad, hallazgos exactos).
- Funciona en planes gratuitos (con límite diario de uso).
- Necesita conexión: se procesa en la nube.
